El fracaso de los dos equipos de Guayaquil, Barcelona y Emelec, tiene como principales responsables a sus dirigentes que, a mi criterio, no saben nada de fútbol y simplemente lo cogen como negocio y no como deporte sano y serio. En el caso de Barcelona, por no contratar futbolistas de buen nivel, entrenadores capaces y con mucho criterio y, principalmente, por no frenar la indisciplina que reinaba en el equipo.
En el caso de Emelec, por no administrar adecuadamente las finanzas del Club, ya que la marca de Emelec vende, y no me explico por qué dicen que no hay dinero, si recibe buenos ingresos económicos por todos los auspiciantes que tiene en su uniforme (los cuales suman un total de siete), por las vallas publicitarias de su estadio, por la masiva asistencia de público al estadio, por derechos de televisión, por cuotas de socios, etcétera. Además de esto fallaron mucho en la contratación de jugadores nacionales y extranjeros, contrataron un montón de jugadores mediocres, prefirieron cantidad y no calidad.
Y por último, como dicen que el equipo sigue en crisis, han procedido a vender a un jugador de muy buenas condiciones como Jefferson Montero, cuando lo que menos necesita Emelec es perder a jugadores porque es lo que más le hace falta. A mi criterio los dirigentes de Emelec han tomado esta histórica, respetable y gran institución como un medio para invertir su dinero y sacar provecho de ella. Por lo que es necesario que haya elecciones lo más rápido posible en Emelec. Hago un llamado a sus socios para que no elijan a ningún miembro del actual directorio que pretenda ser presidente de este Club, ya que es hora de dar paso a gente nueva con suficiente capacidad, honestidad, solvencia económica y personalidad para dirigir a una gran institución como esta.
Christian J. León Fuentes,
Guayaquil