El documental ‘FCBarcelona confidencial’ sigue siendo una biblia de la actual junta del Barça que hace falta revisionar de vez en cuando. Se veía en una reunión celebrada en la sala de plenos de un ayuntamiento a un directivo que se sentía dolido por estar infrautilizado. Aquel directivo había avalado más que nadie y tocaba poco poder.
Se quejaba diciendo “cuando empezábamos en esto todos éramos iguales y, realmente, desde hace siete u ocho meses no todos somos iguales. Hay unos más importantes que otros”. Como quién no llora no mama, el premio no tardó en llegar. Con la marcha de Bartomeu, a Jaume Ferrer se le dieron responsabilidades importantes.
Se le destinó al Palau que, muy a su pesar, ha resultado ser un caramelo envenenado. Ha fracasado en el baloncesto y al balonmano le cuesta demasiado arrancar. Ha sido demasiado buena persona y le ha costado coger los toros por los cuernos. Ahora se cumple su sueño. Deja de ser una nota a pie de página dentro de la junta y llega a vicepresidente del Barça en un área cómoda, como la de marketing, que tiene los deberes hechos gracias a la notable labor de Marc Ingla. La ambición de Ferrer, socio 83.206, parece no tener límites y no se puede descartar que sea el tapado que le dispute la futura presidencia a Soriano o a Rosell en el 2010.
El Barça hizo, en su remodelación de gobierno, una puesta en escena algo triste. Antes, en las ruedas de prensa de Laporta solía haber toda la junta en pleno y el presidente contagiaba ilusión. El lunes no tenía ante él ni a la mitad de los directivos, no estaban Ferrer ni Soriano y Laporta hablaba de poner “músculo” sin la convicción de antaño. Querían dar los mejores años de su vida al Barça y el torbellino de la batalla diaria les está desgastando demasiado. Por ejemplo, Xavier Cambra ha pedido el relevo como portavoz de la junta.
El cambio será útil y la reestructuración positiva si la sangre nueva puede aportar ilusión y frescura, como Ferrer en marketing, Cubells con el baloncesto o Ingla en la vicepresidencia deportiva.
En la comparación con Sandro, Ingla lo tiene mal. Por la dejadez de Rijkaard y la incapacidad de Txiki de lidiar con los conflictos, el nuevo vice lo tiene mejor. Poner los puntos sobre las ‘íes’ a unos cuantos mercenarios de lujo no va a ser fácil. Pero, por lo menos, si la mejor plantilla del mundo vuelve a tirar títulos como la temporada pasada, Laporta siempre podrá decir que él, a diferencia del año anterior, nombró a Ingla. Es decir, hizo todo lo que estaba en su mano para conseguir el máximo rendimiento del primer equipo