La temporada futbolística del país se ha iniciado con las noches azul y amarilla de los equipos del astillero. El interés y expectativa de ambas hinchadas están prendidas y motivadas por lo que estos equipos puedan realizar en la temporada 2008.
Pero todo no es color de rosa, la hinchada ‘eléctrica’ está un poco decepcionada, las promesas de campaña con relación a contrataciones del técnico, los jugadores nacionales y extranjeros no llegan a llenar el paladar exigente de la hinchada.
Me parece que los directivos están actuando con cautela o en austeridad, han apostado a un plantel joven con la cuota de experiencia de algunos jugadores que son la base de la estructura del año anterior.
La noche azul fue emotiva por la presencia de su hinchada que colmó la caldera, a propósito, el escenario de hace rato le está quedando chico, es urgente la ampliación del Capwell, vivimos en una ciudad con cerca de tres millones de habitantes y un estadio que está en el corazón de la ciudad, que ofrece facilidades para llegar y retirarse a cualquier lugar de Guayaquil, los ‘azules’ tienen hinchada a nivel nacional, el público en algunos sectores del estadio vio parado el partido ante los colombianos, la trascendencia del Emelec merece un escenario para 40, 50 mil o más espectadores.
El encuentro ante el Independiente de Medellín fue aceptable, se vio a un cuadro dinámico y rápido, pero frágil, liviano y de poca estatura, que con la inclusión de Triviño, Rivera y Reinoso sean el peso y la fuerza que necesita Emelec, pero su presentación en líneas generales fue buena, tan buena que Jorge Ladines en una posición no habitual marcó dos preciosos goles para la victoria de los ‘millonarios’; ‘si así llueve que no escampe’, dice el dicho popular.
La noche amarilla se inició con un recorrido por las calles de Guayaquil del primer plantel de Barcelona. La idea era generar expectativa en el aficionado para que asista al estadio, espero que ese haya sido el plan porque dio resultado, a pesar de la lluvia que cayó antes y durante el juego.
Los directivos ‘amarillos’ están vendiendo bien la marca Barcelona, su presidente sabe mucho de marketing y publicidad y está rodeado de emprendedores colaboradores, ejecutivos y empresarios que saben lo que significa la marca Barcelona.
El programa o espectáculo estuvo acorde a la expectativa que generaron, las luces de láser presentando el escudo de los ‘toreros’ y los nombres de los jugadores, los juegos pirotécnicos y la felicitación para ambas instituciones, porque sus presentadores de la noche son nacionales que se han ganado el respeto y la consideración de nuestra sociedad: el actor David Reinoso con su personaje el Cholito, la guapa María Mercedes Cuesta y Francisco Pinoargote, estuvieron cada uno a la altura de la reunión.
El resultado en lo deportivo para los ‘toreros’ fue negativo, un primer tiempo aceptable no por el resultado que alcanzó en ese tramo del partido, sino por lo que mostró individual y colectivamente; generó aparte del tanto de Vera como tres ocasiones más de gol, pero asimismo, el Santa Fe tuvo tres oportunidades de anotar, entre ellas dos mano a mano que resolvió bien el portero Gastón Sessa. El segundo tiempo fue otra cosa, los colombianos empataron y remontaron el marcador, para una victoria que amargó la fiesta ‘torera’. La hinchada no se hizo esperar y empezó a abandonar el estadio, los más fanáticos a insultar al técnico Almeida y jugadores que estaban en la banca.
Quedó claro que los ‘canarios’ tienen un plantel y no dos equipos como unos trasnochados dicen a tal extremo de llamarlo el dream team del Ecuador. El técnico Almeida reconoció que se equivocó al realizar los diez cambios, aunque argumentó que el estado de la cancha y el esfuerzo realizado por los jugadores, podría ocasionarles alguna lesión.
Emelec y Barcelona, ambos se están rearmando y más los ‘amarillos’, por eso la hinchada y los dirigentes deben ser pacientes, de la noche a la mañana es difícil armar un equipo y que éste responda como una máquina bien aceitada.
Abrimos un compás de espera para hacer una evaluación individual y colectiva, el buen funcionamiento de juego toma su tiempo, entendemos la ansiedad de la hinchada, pero hay que ser optimistas. El astillero ya es el aderezo de la nueva temporada, que se inició con la presentación de sus planteles.