Eduardo Maruri, presidente de Barcelona, admitió que ha cometido errores en sus seis meses de gestión en el equipo torero, aunque también prometió que los corregirá.
“He confiado en mucha gente (no dio nombres) y luego me he dado cuenta de que no debí hacerlo. He pecado de ingenuo en muchas cosas y no hemos manejado mejor la comunicación con la prensa. Hay que estar aquí en el puesto de presidente para entender (la responsabilidad)”, dijo Maruri.
El máximo directivo canario también reconoció que sus ausencias, por su condición de miembro de la Asamblea Constituyente, ha “sido un limitante” para cumplir sus obligaciones con Barcelona. “Estoy comprometido con la causa. Después de la Asamblea voy a estar 100% en Barcelona”, prometió.
Aunque el titular amarillo prefiere no pensar en la posibilidad de quedar fuera de la liguilla, aseguró que ya tiene en mente las medidas que tomará la dirigencia. “Pensamos replantear el equipo de fútbol, renovar contratos que se vencen en diciembre de jugadores que han rendido. Se dice que equipo ganador no se cambia y esa es nuestra misión: mantener el mismo plantel de este año para el próximo”, adelantó Maruri.
Y agregó: “Me gustaría haberle dado a la hinchada mayores satisfacciones. Me siento en deuda todavía y sé que yo soy el indicado para cumplirlo”.