A Barcelona le costó superar a El Nacional pero sumó su primer triunfo como local.
El técnico Reinaldo Merlo pareció anticipar las complicaciones que El Nacional iba a ocasionarle ayer a Barcelona en el estadio Monumental.
Ensayó dos tácticas. Con la línea de cuatro se le hizo difícil funcionar; pero con la línea de tres zagueros centrales, los canarios mejoraron, hicieron un gol y sumaron sus tres primeros puntos en el inicio de la segunda fase del torneo ecuatoriano.
A pesar de que los militares trajeron a un equipo integrado en el 50% por suplentes, opusieron resistencia al esquema tradicional canario del 4-4-2, donde Christian Lara se mostró perdido como delantero.
El etapa de complemento, con un 0-0 incómodo para las aspiraciones toreras, Mostaza Merlo ordenó el ingreso de Jorge Guagua y la salida de Miller Bolaños. Omar de Jesús y Óscar Bagüí pasaron a ser dos carrileros enfocados en llegar a la última línea adversaria.
Con eso la ofensiva canaria mejoró. También entró Rolando Zárate por Lara y allí tampoco se erró el DT.
Pablo Palacios comenzó a moverse con más soltura por la derecha y precisamente en una de sus arremetidas provocó un severo choque entre jugadores de El Nacional: el golero Rixon Corozo y el zaguero Bolívar Gómez. El primero se recuperó y siguió en la cancha, pero el segundo tuvo que ser sustituido.
Tras esta acción –que obligó a interrumpir el juego por 7 minutos– llegó el ansiado tanto de los amarillos. Palacios avanzó por la derecha, cruzó un centro muy cerrado que fue interceptado de cabeza por Roly Zárate (73m), quien ayer anotó su quinto tanto en el campeonato.