He visto mejor a Barcelona en los dos últimos partidos (contra Deportivo Cuenca y Universidad Católica) de visitante. Me pareció un equipo equilibrado (ante los camaratas), a pesar de que el rival no era de los mejores. Se nota que de la mano del técnico argentino Reinaldo Merlo, ha cambiado.
Hay que resaltar que Barcelona ha tenido orden, ha sido un equipo inteligente para jugar en la altura y da la impresión de que ha variado el concepto de juego, que antes era de tirar pelotazos, a hacerlo muy vertical y ser más versátil.
El DT de Barcelona defendió al delantero argentino Rolando Zárate de las críticas; Sessa le dijo adiós al club canario.
Pese a la victoria, el técnico Reinaldo Merlo reconoce que en esta etapa las posibilidades de clasificar a la liguilla para Barcelona son “complicadas”. Por eso es más fácil para él pensar en lo que vendrá para la siguiente etapa sobre refuerzos, cambios, recuperación de jugadores y mejorar el problema que persiste en el equipo: las fallas en la definición.
Barcelona se aferra a su boleto a la liguilla luego de lograr tres puntos en Quito, gracias aun gol de Christan Lara ante Católica.
Barcelona se aseguró ayer tres puntos que lo pueden clasificar a la liguilla, luego de ganar como visitante 1-0 a Universidad Católica, en la penúltima fecha de la primera fase del campeonato.
Los pocos hinchas millonarios que asistieron al estadio Capwell no ocultaron su desilusión por este nuevo traspié del cuadro millonario, que lo descarta de cualquier opción de clasificación a la liguilla final del campeonato.
Fútbol poco efectivo y una evidente carencia de recursos fue lo que mostró el cuadro millonario que alcanzó a rescatar un punto de los tres que estaba perdiendo.
Solo a los 55 minutos, con el gol del olmedino Gonzalo de Porras, Emelec se dio cuenta de que necesitaba ganar. Pero la realidad de su limitado fútbol solo le alcanzó para un empate a 1, con el que prácticamente elimina sus opciones para clasificar a la liguilla final del certamen.
Fueron más de 45 minutos en vano. Emelec no jugó a nada. Nunca llegó con claridad al arco de Francisco Caicedo.