Fue evidente la superioridad de Barcelona en el Clásico, pero los toreros fallaron en la definición.
La ofensiva amarilla careció de puntería y eso quedó claro cuando dos oportunidades de gol terminaron en los postes (remates de Rolando Zárate y Pablo Palacios).
Resultado del clásicocomplica las aspiraciones toreras y azules de liguilla.
Fue un clásico mezquino en goles y fútbol. El pasado sábado Barcelona y Emelec se neutralizaron con un 0-0 que complica la situación de ambos clubes del Astillero en sus respectivas carreras por clasificar entre los cuatro primeros a la liguilla (Barcelona sigue cuarto y Emelec no se movió del séptimo).
Éver Almeida lamentó no ganar los tres puntos; el ‘Maño’ Ruiz indica que falta trabajo.
El Clásico del Astillero fue vivido de manera diferente por los entrenadores de ambos equipos, que coincidieron en lamentar ciertos aspectos futbolísticos de sus equipos.
El zaguero canario cree que el árbitro Tomás Alarcón exageró con la tarjeta roja.
Los aspectos negativos del clásico no solo se observaron en el funcionamiento de ambos equipos, también en que Barcelona y Emelec terminaron con diez hombres cada uno, por expulsiones.
Una de las tarjetas rojas fue a Iván Hurtado, defensa canario, quien aseguró que la cartulina directa, recibida (81m) por una falta contra el volante azul Ángel Mena, fue una exageración y un error del árbitro Tomás Alarcón.